martes, 24 de mayo de 2011

DEFINICION.

Deforestación:

Es el proceso por el cual, se arrancan los árboles de los bosques, para la explotación humana. El ser humano, explota el recurso de los bosques para satisfacer sus necesidades personales o comunitarias. La madera es empleada para la fabricación de una gran cantidad de objetos de uso humano, también es empleada como combustible. En ocasiones, la deforestación se da para obtener tierras para el cultivo o la cría de ganado.
En la actualidad, la gran explotación de los bosques, ha comprometido la supervivencia de este recurso, pues se consume más madera de la que se produce.
Destruir un bosque significa acabar con muchas de las especies que viven en él, incluyendo especies que el hombre no ha logrado clasificar, y que desaparecerán sin que llegue a conocerlas.

Explotación de las selvas:

Las principales selvas tropicales se encuentran en América del Sur y Central, África Central, y el sudeste asiático, y éstas sufren la tala indiscriminada a diario.
Las dos causas principales de la deforestación selvática, residen en la explotación maderera, que permite a naciones empobrecidas, la obtención de divisas fáciles. La otra es la transformación de selvas en territorio para agricultura y ganadería, lo cual es un error, porque estos suelos son ricos en hierro y aluminio, lo cual lleva a que la acción del aire y el sol, endurezcan el suelo, o que sea arrastrado por las copiosas lluvias.
Las selvas apenas ocupan el 14% de la superficie terrestre, pero contienen el 60% de las especies animales y vegetales del planeta, los cuales podrían ser explotados sin romper el equilibrio ecológico.

Administración de los bosques:

Explotación forestalLa ecología forestal se ocupa de la administración sostenible, de la extracción de recursos, especializándose en patrones y procesos del bosque, para vigilar las relaciones causa-efecto, que permitan obtener recursos sin afectar negativamente la ecología. La orientación es hacia la extracción de la madera, con la contrapartida de la replantación y regeneración de los bosques.
No sólo la tala de árboles altera los bosques, también los incendios, la contaminación, las plagas, las especies introducidas, y otros factores, también lo hacen. El monitoreo, legislación, y programas de reforestación, han logrado frenar en algo la degradación de los bosques, pero aún falta mucho por hacer, para que las medidas resulten efectivas. Se distinguen dos tipos de bosque: el natural, y el antropogénico.
El natural, es el que mantiene sus patrones originales de biodiversidad, o sea que no ha sido afectada por la acción humana, en un grado que se considere significativo.
Los bosques antropocéntricos, han experimentado grandes cambios en sus patrones, debido a la intensa actuación de los humanos en ellos.
El manejo de los bosques naturales tiene varios objetivos: la producción de madera y otros productos forestales, la protección de las cuencas hidrográficas, y la conservación de la biodiversidad.
Impacto de la explotación forestal:

Todas las iniciativas de explotación forestal tienen un impacto en los bosques naturales, sea por la explotación comercial de la madera, o las industrias procesadoras, o por su conversión a otros usos, o la clausura de los bosques para rehabilitarlos.
La explotación forestal comercial, puede destruir recursos importantes para las economías locales, y pueden ocasionar la colonización incontrolada. La clausura de bosques para su rehabilitación, puede generar problemas sociales con las poblaciones locales, que ven reducidos sus recursos.
La planificación busca cada vez más, integrar las necesidades de las poblaciones locales, con las iniciativas de conservación y rehabilitación de los bosques.

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